Una Gran Amenaza

Experto ambiental advierte graves problemas por la falta de agua y la prolongada sequía

Colaboración de Luis Carvajal

Santo Domingo.-El país sufre una escasez aguda y prolongada de lluvias, sumada a una caída significativa del nivel de condensación por contacto de las masas de aire cargadas de humedad con la vegetación.

Esta sequía está relacionada con el fenómeno climático denominado El Niño, asociado a un calentamiento de las aguas en el Océano Pacífico, que a su vez produce un reordenamiento en la circulación y conducta de la humedad y los vientos en las capas medias y bajas de la atmósfera.

Las circunstancias ambientales influyen en las intensidades e impactos de estás sequías climáticas recurrentes: la cubierta forestal en las montañas, la capacidad de almacenar agua en las cuencas, la integridad de las bermas y los bancos de los ríos, el estado de las obras de almacenamiento y la pertinencia en la gestión del agua, para sólo citar algunos.

El plazo y la intensidad en que la disminución de las precipitaciones (Sequía climática) se manifiesta como déficit en la disponibilidad de agua para satisfacer las demandas y necesidades sociales (sequía hidrológica) constituyen los principales indicadores de inseguridad alimentaria, vulnerabilidad a tensores climáticos e ineficiencia de los modelos de gestión de las cuencas hidrológicas.

República Dominicana y Haití se encuentran hoy bajo una seria, muy seria amenaza que la población parece no comprender en su verdadera dimensión.

Ya la agricultura y la ganadería manifiestan niveles de afectación que necesariamente impactarán en la disponibilidad, calidad y precios de los productos agrícolas y pecuarios; los acueductos están supliendo volúmenes inferiores a las demandas; la generación en las hidroeléctricas ha sido significativamente reducida. 

Las predicciones de los organismos especializados no son optimistas. Nuestra mayor esperanza es que la lluvias retornen y que la naturaleza, ignorando lo que dicen los especialistas, nos regale dos tormentas en los próximos días.

LA SITUACIÓN ES DE VERDADERA EMERGENCIA

Caudales disminuidos en todos los cursos superficiales de agua, reducción dramática de los volúmenes embalsados en las presas, descenso de la disponibilidad de aguas subterráneas están afectando el suministro a los hogares, la agricultura, la producción de energía y el uso lúdico.

En numerosos barrios se observan filas interminables de personas que buscan agua en cualquier tipo de recipiente y su compra a vendedores ocasionales se ha convertido en una carga onerosa al presupuesto familiar. 

Puede ser peor, mucho peor. Se debe educar y organizar a la población para afrontar los impactos de la sequía.

Si, como es el deseo generalizado, las lluvias y las tormentas regresan con toda su nobleza habrá servido para sentar las bases y entrenar a la población en el manejo de emergencias climáticas previsibles.

QUE HACER HOY

El Gobierno debe establecer medidas inmediatas para el ahorro de agua en las industrias, la agricultura, los centros de recreación, los enclaves turísticos y en los hogares.

Urgen campañas informativas para dar a conocer la situación real y los riesgos a corto y mediano plazos que implica.

Se precisa de un esfuerzo educativo que permita a los individuos, familias, comunidades, empresas e instituciones conocer las acciones a ejecutar y las previsiones a tomar para enfrentar la posible escasez extrema de agua. 

EN EL MEDIANO Y LARGO PLAZO

Asumir políticas consistentes con la funciones de captación, almacenamiento, conservación y redistribución de las aguas que de manera natural realizan las cuencas hidrográficas.

Desarrollar un programa de rehabilitación, limpieza y de mantenimiento de los embalses y de todas las infraestructuras hidrológicas del país

Incrementar la capacidad de almacenaje de agua incorporando nuevas presas al sistema allí donde sea posible y pertinente.

Frenar los permisos irregulares de extracción forestal en zonas de alta, las intervenciones en pendientes pronunciadas, anular los mineros en cuencas altas, espacios protegidos y nacientes de ríos.

Establecer el Sistema Nacional de Ordenamiento Territorial.

La sequía es siempre una anomalía temporal ante la que hay que estar permanentemente preparados.

¡Cuidemos la patria! ¡Cuidemos la vida!

¡No destruyamos nuestras fuentes de agua!

1.-El Rio Yaque del Sur también ha visto disminuir su caudal de agua

2.-La agricultura está sufriendo serias consecuencias con la falta de agua, menos plantaciones sembradas en todos los cultivos y reducción de la productividad en lo que ya se sembró.